Contamos con una experiencia de más de 40 años en el mundo de la enseñanza de idiomas y organizamos CURSOS DE INGLÉS para jóvenes de 12 a 21 años en INGLATERRA (REINO UNIDO), a través de un programa intensivo y una metodología eminentemente práctica, que tienen como objetivo primordial, que los alumnos experimenten una inmersión lingüística, donde se asegure un rendimiento académico y personal y cuyos resultados sean tangibles.
Ofrecemos además, una atención personalizada y contamos con un equipo profesional disponible en todo momento.
La estructura de los curso es muy completa y eficaz. Los cursos tienen una duración de 2 semanas con cuatro sesiones de clase de lunes a viernes, impartidas por profesorado nativo y cualificado. Las comidas se realizan en el restaurante del colegio, teniendo en cuenta los requerimientos y necesidades dietéticas. Por las tardes se realizan diversos talleres y deportes en inglés.
Los alumnos se alojan en familias inglesas, seleccionadas, personalmente por la organización. Las clases y actividades se imparten en los colegios más distinguidos del Reino Unido, colegios que cuentan con instalaciones óptimas dotadas con las ultimas tecnologías, que permitirán a los alumnos aprender inglés en entornos incomparables y, a su vez, disfrutar de espacios al aire libre y dotados con magníficas instalaciones deportivas. Además, nuestro cursos incluyen multitud de actividades culturales, tales como visitas a los museos y monumentos más relevantes de Londres, Bristol y cercanías, lo que logramos aunar la cultura con el aprendizaje práctico del inglés. Si desean más información, no duden en contactar por e-mail: pedro@albaenglish.com , teléfono o WhatsApp: +34 617371308.
Cada testimonio es una razón para seguir adelante. La confianza de nuestros clientes es el motor que nos impulsa a crecer y mejorar cada día.
"Cuando pienso en aquellos veranos en Bristol, sigo teniendo la sensación de que fue una de las mejores decisiones que tomamos como familia. Mis hijas participaron en distintos años y cada una vivió el curso a su manera, pero todas coincidieron en algo: se sintieron acogidas, integradas y parte de algo auténtico. No era solo ir a clases, era convivir, compartir el día a día con la familia anfitriona, hacer amistades y usar el inglés de forma natural, sin presión. Como madre, me dio mucha tranquilidad saber que estaban bien acompañadas y en un entorno cuidado. Con el paso del tiempo, ves que la experiencia deja huella. No es casualidad que una de ellas hoy sea profesora de inglés. Volvería a confiar sin dudarlo."
"Recuerdo el verano en Bristol como una experiencia muy especial. Desde el primer día sentí que formaba parte de un grupo en el que era fácil integrarse y hablar inglés sin miedo. Las clases eran dinámicas y prácticas, pero lo mejor venía fuera del aula: convivir con la familia británica, compartir las cenas, las excursiones y las actividades hacía que el idioma saliera solo, casi sin darte cuenta. Me llevé muy buenos amigos y la sensación de haber aprovechado cada día. No era un curso al uso, era vivir allí de verdad durante unas semanas. Años después, sigue siendo un recuerdo al que vuelvo con cariño y que repetiría sin pensarlo."
"Como madre, buscas un lugar donde tu hijo esté bien cuidado, se sienta cómodo y aproveche de verdad la experiencia. Eso fue exactamente lo que vivimos aquel verano en Bristol. Desde el primer momento, todo estuvo muy bien organizado y José Ramón se integró con facilidad tanto en el grupo como en la familia anfitriona. Volvía cada día contento, con ganas de contar lo que había hecho y, sin darse cuenta, usando el inglés con naturalidad. No era solo aprender, era convivir, relacionarse y ganar confianza. Con el paso del tiempo te das cuenta de que fue una experiencia que le marcó positivamente. Como familia, sentimos que acertamos de lleno y volveríamos a elegirlo sin ninguna duda."
"En nuestro caso, el curso formó parte de la familia durante muchos veranos y con hijos de distintas edades. Cada uno fue en un momento diferente y a destinos distintos, pero la experiencia siempre tuvo algo en común: organización impecable, buen ambiente y una sensación constante de confianza. Como madre, sabes que tus hijos están bien atendidos, integrados en el grupo y viviendo el inglés de forma real, no académica. Todos volvieron con recuerdos muy positivos, amigos y una vivencia que les ayudó a soltarse y a madurar. Cuando un proyecto funciona, repites, y nosotros lo hicimos varias veces sin dudarlo. Eso, con el paso del tiempo, es lo que más valor tiene."
"Como padre, valoras sobre todo la tranquilidad de saber que tus hijos están bien cuidados y que la experiencia merece la pena. Eso fue exactamente lo que sentimos durante el curso en Bournemouth. Mireia y Xavi se integraron con facilidad, tanto en el grupo como en la familia anfitriona, y desde los primeros días se les notaba cómodos y seguros. El ambiente era cercano, bien organizado y pensado para que los chicos usaran el inglés de forma natural, sin presión. Volvieron contentos, con amigos y con la sensación de haber aprovechado cada día. Para nosotros fue una experiencia muy positiva y, sin duda, algo que recomendaríamos a otras familias."
"Cuando una experiencia funciona, no hace falta pensarlo demasiado para repetir, y eso fue lo que nos ocurrió durante varios veranos seguidos. Mis hijos participaron en distintos cursos y cada año volvieron con la misma sensación: se habían sentido a gusto, bien acompañados y parte de un grupo estupendo. La convivencia con las familias, las actividades y el ambiente general hacían que el inglés se usara con naturalidad, casi sin darse cuenta. Como madre, siempre tuve la tranquilidad de saber que estaban cuidados y atendidos. Con el paso del tiempo, te das cuenta de que no fue solo un curso de verano, sino una vivencia que les ayudó a crecer y a ganar seguridad. Sin duda, volvería a elegirlo."
"En nuestro caso, la experiencia se repitió durante varios veranos, y eso ya dice mucho. Carlos participó en el curso en distintas ediciones y cada año volvía con la misma ilusión y buenas sensaciones. Se integró fácilmente en el grupo, disfrutó de la convivencia con la familia anfitriona y aprovechó al máximo tanto las clases como las actividades. El ambiente era cercano y muy bien organizado, lo que como padre te da una enorme tranquilidad. No era solo aprender inglés, era vivirlo en el día a día, hacer amigos y ganar confianza. Mirando atrás, tenemos claro que fue una decisión acertada y que repetiríamos sin dudarlo."
"Ir a Bristol durante varios veranos fue una experiencia que recuerdo con mucho cariño. Cada año el ambiente era diferente, pero siempre era fácil integrarse en el grupo y sentirte cómodo desde el primer día. Las clases eran dinámicas y prácticas, y fuera del aula todo ayudaba a que el inglés saliera solo: convivir con la familia británica, las actividades, las excursiones y el día a día con los compañeros. Repetí porque me sentía a gusto y porque realmente aprovechaba la experiencia. No era solo un curso de idiomas, era vivir unas semanas en otro país de forma natural. Es algo que recomiendo sin dudarlo.."
"Como madre, recuerdo aquellos veranos en Bristol con mucha tranquilidad y muy buen sabor de boca. Ana participó en el curso durante dos años seguidos y en ambos se sintió cómoda desde el primer momento. La integración en el grupo y en la familia anfitriona fue muy natural, y eso hizo que disfrutara de la experiencia y se soltara usando el inglés en su día a día. Volvía contenta, con amigos y con la sensación de haber aprovechado el tiempo de verdad. Para nosotros fue una experiencia muy positiva, bien organizada y cuidada en todos los detalles. Sin duda, repetiríamos la decisión porque sentimos que acertamos plenamente."