Resolvemos todas tus dudas

Estamos a tu entera disposición para ayudarte con cualquier duda relacionada con nuestros servicios. Queremos que te sientas seguro y bien informado, por eso hemos preparado una sección de Preguntas Frecuentes donde encontrarás respuestas claras y útiles. Y si necesitas algo más, estaremos encantados de atenderte personalmente.

El curso está diseñado para alumnos de 12 a 17 años. Ahora bien, revisamos cada caso de manera individual. En ocasiones hemos aceptado a alumnos algo más jóvenes si demuestran madurez suficiente, y también a mayores de edad hasta los 21 años. Eso sí, todos, sin excepción, deben cumplir las mismas normas del programa. No se permite salir solos, fumar, beber alcohol ni realizar actividades que, por edad, serían legales en Reino Unido. Aquí todos vienen a aprender inglés, convivir y pasarlo bien, y necesitamos un marco claro para que todo funcione.

Aceptamos alumnos de todos los niveles, desde cero absoluto hasta avanzado. Antes de viajar, en junio, hacemos una prueba de nivel completa que incluye un examen online y una entrevista oral individual. Con esos resultados colocamos a cada alumno en el grupo adecuado, siempre un poco por encima de su nivel real pero nunca por debajo, para que avance sin frustrarse. Las familias anfitrionas están acostumbradas a recibir alumnos de todos los niveles, incluidos los que no saben nada de inglés. No hay ningún problema: están preparadas para ayudarles desde el primer día.

Trabajamos con grupos reducidos de un máximo de 40 alumnos y contamos con cuatro profesores más la dirección del curso, que superviso personalmente en todo momento. Los alumnos nunca están solos. Las familias anfitrionas viven en los alrededores del colegio y llevamos muchos años trabajando con ellas. Las conocemos personalmente y las visitamos cada año. El primer día acompañan a los alumnos al colegio y los recogen hasta que aprenden bien la ruta. Además, todos los alumnos deben llevar siempre el móvil operativo para poder localizarlos en cualquier momento.

Las familias anfitrionas están verificadas personalmente por nosotros, las visitamos cada año y cumplen todas las normas de seguridad exigidas tanto por el colegio como por el Gobierno británico. Todas cuentan con el certificado oficial requerido para poder alojar alumnos. Solo hacemos un curso al año y trabajamos siempre con las mismas familias, que conocen bien nuestro programa y su funcionamiento. Los alumnos se alojan siempre por parejas y nunca solos. Las parejas se forman siguiendo tres criterios muy claros: mismo sexo, edades similares y nivel de inglés parecido. Muchos estudiantes repiten curso tras curso y a menudo piden volver con la misma familia anfitriona. En cuanto a la comida, los alumnos almuerzan en el colegio con menús preparados por los chefs del propio centro. Las familias reciben estos menús para evitar repeticiones y se adaptan sin problema a alergias, intolerancias o necesidades específicas.

Todos los alumnos deben llevar siempre el móvil encendido y con batería suficiente. Al llegar al colegio por la mañana, los teléfonos se guardan y se devuelven únicamente en los recreos y en los momentos de tiempo libre. Así evitamos distracciones en clase y garantizamos que todos aprovechen realmente el curso. Por la tarde, cuando los alumnos están en casa, pueden usar el móvil siempre que no interfiera en la convivencia con la familia anfitriona. Les pedimos que no se encierren en la habitación nada más llegar y que interactúen con la familia. A los padres se les recomienda llamar en las horas en que los alumnos no están realizando actividades y, sobre todo, evitar las llamadas diarias para favorecer su integración en el programa.

El dinero de bolsillo es algo muy personal y siempre lo dejamos a criterio de cada familia. Aun así, recomendamos no dar ni demasiado ni demasiado poco, simplemente una cantidad razonable para pequeños caprichos: un helado, una hamburguesa algún día, algún detalle para traer a casa o un regalo para la familia anfitriona. Todas las actividades del programa están incluidas: bolera, jump park, excursiones, transporte, entradas, etc. El dinero solo se usa si quieren comprar algo en la cantina del colegio durante el recreo o si desean hacer alguna compra personal. Como orientación, solemos aconsejar un máximo de 200 libras para toda la estancia.

Los alumnos deben estar en el colegio a las 9:00 para la asamblea matinal. Las clases comienzan a las 9:15 y se organizan en cuatro horas lectivas, cada una dedicada a preparar un aspecto concreto del examen oficial Trinity que realizarán al final del curso, con examinadores que vienen expresamente al colegio para evaluarlos. Tienen dos clases, un recreo de media hora y después otras dos clases. A mediodía comemos en la cantina del colegio y, por la tarde, empieza la parte más dinámica del programa: talleres y actividades. Cada día es distinto. Un día bailes, otro creación de una película, otro taller de graffiti, visitas a museos, salidas de compras y mucho más. Después de los talleres llegan los deportes: cada alumno elige en qué quiere participar. Hay días de deportes individuales, días de deportes en equipo

Todos los alumnos deben viajar con pasaporte, DNI y la autorización policial si son menores de 16 años. También deben llevar la Tarjeta Sanitaria Europea y el nuevo requisito de entrada al Reino Unido, el ETA. Al pasar el control de aduanas recogemos todos los pasaportes y los custodiamo¬s durante el curso, ya que son necesarios para identificarse en el examen oficial Trinity. Se devuelven a los alumnos en el aeropuerto el día de regreso para evitar pérdidas. Aunque pedimos la Tarjeta Sanitaria Europea, todos los alumnos tienen además un seguro médico y de accidentes incluido en el precio.

Todos los alumnos cuentan con un seguro médico y de accidentes. Cuando un alumno no se encuentra bien, primero valoramos la situación para determinar la gravedad. Si es algo leve, como una indigestión, se actúa con medidas básicas y supervisión. Si es necesario, lo llevamos al médico de familia, y en caso de algo más serio, directamente al hospital. El protocolo es siempre el mismo: evaluamos, informamos a la familia anfitriona y avisamos de inmediato a los padres en España. En todo momento están al corriente de lo que ocurre y se actúa con rapidez y sentido común.

Somos muy estrictos con las normas de comportamiento, porque es la única manera de garantizar la seguridad, el respeto y la buena convivencia. Los alumnos no pueden fumar, no pueden beber alcohol y deben obedecer las normas del colegio y del programa. En el colegio tampoco se permite comer chicle. En casa se espera que colaboren: ofrecerse para ayudar a poner o quitar la mesa, mantener la habitación ordenada, hacer la cama cada mañana y tener su ropa recogida. Si un alumno incumple las normas de manera reiterada, desobedece o muestra un comportamiento disruptivo, primero se le advierte. Si no cambia, se avisa a los padres para que vengan a recogerlo y el alumno es retirado del programa. Aquí todos vienen a aprender y disfrutar, y el respeto es imprescindible.

Quedamos con todas las familias en el aeropuerto de salida en España con dos o dos horas y media de antelación. Allí entregamos a cada alumno su tarjeta de embarque, dos tarjetas identificativas con los datos de su familia anfitriona (una para él y otra para los padres), el paquete de libros del curso y unos lazos de color llamativo para identificar fácilmente el equipaje. Una vez facturado, el grupo pasa junto por el control de pasaportes, siempre supervisado por mí y por nuestro equipo docente. Durante el control enseñan pasaporte y autorización policial. Volamos todos juntos. Al llegar al destino nos espera un autobús privado que nos lleva directamente al colegio, donde están las familias anfitrionas. Hacemos una foto de cada alumno con su familia y, desde ese momento, comienzan su estancia. El primer día se dedica a instalarse y disfrutar del domingo con ellos.

Las familias anfitrionas lavan la ropa una vez a la semana, que es lo habitual en Reino Unido. No es algo específico del curso, sino su forma normal de organización doméstica. Los alumnos van guardando la ropa sucia en una bolsa y, cuando llega el día de colada, la familia se encarga de lavarla. En casas con bebés a veces se lava con más frecuencia, pero la norma general es una vez por semana. Explicamos a los alumnos que no tienen que echar a lavar ropa que no esté realmente sucia. Unos vaqueros pueden usarse varios días, y una sudadera no necesita ir a la lavadora cada vez que se pone. Esto evita malentendidos y les ayuda a ser más responsables y organizados.

Para dos semanas recomendamos ropa “tipo cebolla”, porque el clima inglés es impredecible. Lo normal es llevar ropa de verano, pero también una sudadera o chaqueta ligera para los días frescos y algo para la lluvia. Necesitan ropa cómoda, ya que hacemos actividades todos los días y también deporte. El único día en el que pueden llevar una ropa un poco más arreglada es el último viernes, cuando se celebra el examen y la fiesta final con las familias anfitrionas. Hay dos accesorios imprescindibles: un adaptador de enchufe para Reino Unido y una batería externa, para que el móvil no se quede sin carga en ningún momento.

El último viernes del curso, todos los alumnos que lo deseen realizan el examen oficial Trinity GESE, incluido en el precio del programa. Cada alumno se presenta al nivel que ha estado preparando durante las dos semanas. Los examinadores oficiales de Trinity College London se desplazan al colegio para realizar las pruebas allí mismo. La certificación llega pocas semanas después en formato digital, ya que Trinity dejó de emitir certificados en papel recientemente. El GESE es un título oficial reconocido por el Marco Común Europeo de las Lenguas. Evalúa la competencia oral real del alumno y está dividido en 12 niveles. Es válido a nivel internacional y resulta especialmente útil para demostrar progreso y nivel de inglés en futuros estudios o procesos de admisión.

En el colegio coinciden varios grupos internacionales, pero nuestro programa es exclusivo para alumnos españoles y está limitado a 40 plazas. Es posible que los alumnos establezcan algún contacto puntual con otros estudiantes, pero no realizamos actividades conjuntas ni compartimos programación académica con otros grupos. Este es un curso muy académico y todo se desarrolla íntegramente en inglés. No está permitido hablar en castellano durante las actividades del programa. En cualquier caso, la experiencia nos demuestra que, incluso cuando hay alumnos de distintas nacionalidades, cada grupo suele relacionarse principalmente con sus compatriotas porque se sienten más seguros así. Nuestro objetivo es que practiquen inglés constantemente, pero sin forzar interacciones irreales.
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